Tagged: historia

Cerati: Quédate un rato más

Gustavo:

gustavocerati1

Ahora que estás en una ciudad extraña, rodeado de extraños, en un estado extraño me atrevo a escribirte:

Durante estos días en los que la vida y tu cuerpo te cobran el ajetreo, el exceso de cigarrillo eterno y mortal compañero, las noches de juerga en fin. Las rutinas en las que también muchos de tus colegas con algo de artistas y mucho de locos incurren, he pensado mucho en tí.

Más que lamentarme por tu estado, he aprendido a orar utilizando tu música, a valorar los momentos en los que tus canciones me han acompañado, más exactamente desde cuando tenía 9 años y me debatía entre Menudo y el rock argentino.

Recuerdo la primera vez que te escuché, estaba en casa llorando, acababa de presenciar una fuerte y amarga discusión. Solo quería escapar entonces encendí la radio y sonaba “Un misil en mi placard” en versión desconectada para MTV. Confieso que esas guitarras me desconectaron a mí también.

Después “Ella usó mi cabeza como un revólver” fue la banda sonora del divorcio de mis padres, la canción que escuchaba cuando quería quedarme sorda y mandar todo al diablo. Sin dudarlo mi canción favorita de Soda hasta hoy.

Amor amarillo llegó a mi vida a través de un programa de videos que presentaba un hombre de radio que hoy se resiste a jubilarse, “Te llevo para que me lleves”, una pieza audiovisual en la que intervenía Cecilia tu musa de entonces y en la que Benito aportó los latidos de su corazón desde la panza de su madre.

Luego vino el adiós de Soda, ví mucha gente morir y despedirse. Se acababa una década y respiraba una bocanada distinta era 1999 un año que me hubiera gustado vivir teniendo estos 26.

“Puente” y “paseo inmoral” fueron canciones que escuché hasta el cansancio, que aún hoy me acompañan, canciones hechas hace 10 años pero que parecen escritas hace menos de una hora.

Cuando comencé a hacer radio un oficio del cual me desencanté por mucho tiempo, un oficio que me generó pasiones, enemistades, odios, amores, dolores y ganas de vivir escuchaba “Cosas imposibles” que si bien no era de mis piezas favoritas tenía algo que me agradaba un vídeo con bebés.

Ahora que estás intentando con furia e inspiración volver a la vida, pienso en tí, pienso en tu guitarra, en tus lentes, en tus encantadores 50 años. Cruza el puente y quédate, muchos quieren verte volver. Ojalá pronto pase el temblor.

Maestros,visionarios y soñadores incansables

Diez Decanos han liderado la formación de Comunicadores Sociales en diferentes épocas. Cada uno contribuyó con su propio estilo a su consolidación como una de las mejores.

Ignacio Arizmendi Posada: Reestructuración curricular.

Un decano que se caracterizó por el nivel de exigencia que imprimió durante su paso por la facultad, sin embargo estaba atento a las sugerencias y expectativas de los estudiantes. Durante su administración (1972-1973) hubo una reestructuración curricular, en la búsqueda del equilibrio entre el conocimiento científico y lo tecnológico.

Creó el departamento de formación periodística y se le considera pionero en el desarrollo de la investigación analítica.

Yolanda Orozco Giraldo: Teatro, lectura y cine.

Comenzó con el proceso de profesionalización de la carrera de cuatro a cinco años; en su momento se crearon las áreas de audiovisuales y periodismo. También se continuó con la producción escrita de la Facultad y sus medios de difusión.

En diciembre de 1974, se editó el primer número de la revista “Comunicación Social”. Durante los siete años que estuvo dirigiendo la facultad se realizaron los concursos infantil y mundial de periodismo y se participó activamente en diversas conferencias internacionales. En esencia en la decanatura de Yolanda Orozco (1973 a 1980) se continúa con las políticas de Ignacio Arizmendi Posada.

Marta Cecilia Botero de Leyva: “Los estudiantes deben ir más allá del medio o la casa”.

Llevó a la facultad a un proceso de internacionalización. Consiguió la firma de convenios interinstitucionales con las universidades españolas de Salamanca y Navarra, entre otras, muchos de ellos aún vigentes. Creía firmemente en la importancia de la relación con los similares para el desarrollo y consolidación de un profesional realmente competitivo.

Durante los cinco años que estuvo al frente de la facultad entre 1991 y 1996 se crearon tres postgrados: Gerencia de la Comunicación, Televisión y Periodismo Urbano. Además la facultad fue organizadora y sede de importantes certámenes de comunicación tanto nacionales e internacionales.

Luz Gabriela Gómez: “Vaya para lo que quiera que ahí estoy yo”.

La gestión de Gaby, desde 1996 hasta 1998 se caracterizó por ser de puertas abiertas, ella pretendía que los estudiantes y profesores la vieran como una persona cercana que los apoyaba en todo momento. Quería que la facultad trascendiera la fama y aumentara en calidad académica.

Su logro más importante fue que los estudiantes crearon sus propios grupos donde le dieron rienda suelta a su pasión por las diversas áreas de la carrera; además representó a la facultad ante AFACOM y FELAFACS.

Reconoce que no hubo mucho proyecto editorial y que la calidad académica no mejoró tanto como esperaba.

José Guillermo Ánjel: “Formamos comunicadores para oír a Mozart y el medio pide que pongan vallenato”.

Memo, como lo conocen sus colegas y alumnos fue director de la facultad, en el período 2002-2004. Su meta en aquel momento era crear un proyecto editorial, sueño que se materializó en la colección “Comunicación y Ciudad”. Piensa que para comunicar bien hay que escribir de igual manera, por eso tiene un concepto muy intelectual del quehacer del comunicador.

Considera que los estudiantes son cada vez mejores, y que los comunicadores son altamente competitivos, sin embargo, cree que los medios masivos exigen un profesional muy “light”.

Le hubiera gustado consolidar un medio de comunicación que pudiera entrar en competencia con los de la ciudad y generara opinión.

Jorge Alberto Velásquez Betancur:  Dispuesto a escuchar.

Este comunicador bolivariano y abogado egresado de la Universidad de Medellín fue el primero que ocupó el cargo de director de facultad, debido a que la decanatura ya es la agrupación de las facultades que integran la Escuela de Ciencias Sociales.

El actual director lleva dos períodos no consecutivos (2000-2002/2004-2006). Durante estos años las cosas no han sido fáciles, debido a la crisis financiera que vivió la Universidad.

Jorge Alberto, se ha mostrado como una persona abierta y dispuesta a escuchar a los estudiantes, participa activamente de los proyectos que dentro de la facultad se realizan. En estos años se llevaron a cabo reestructuraciones al pénsum con el fin de garantizar la calidad académica y la competitividad de los comunicadores a nivel internacional.

Es importante expresar nuestra gratitud a personas tan importantes como José Samuel Arango, decano de 1980 a 1983, Elvia Lucía Ruiz decana desde 1998 hasta el año 2000, quien desempeñó una excelente labor administrativa, Fernando Mejía Velilla entre otros seres, que pensaron en brindar a la sociedad comunicadores capaces de construir futuro y hacer historia.

Publicado originalmente en el Periódico Contexto, UPB. 2006