Sobre como un disco de Madonna aún años después cambió mi vida.
Corría el año de 1998, estaba inmersa en la etapa histérica y hermosa de la adolescencia, feliz de cumplir 15 años, todo estaba en su lugar, no sobraban ni centímetros, ni kilos de más, no había lágrimas, era feliz o al menos eso creía.
Reconozco, que mis oídos estaban menos “educados” que ahora y el espíritu parecía una mariposa revoloteando sin encontrar sosiego, escuché música pésima que me encantaba y me gastaba mi dinero idolatrando a sujetos que ahora para mí son extraños.
A mediados de año, el novio de mi mamá le hizo un regalo, ese regalo era el disco “Ray Of Light” de Madonna, ella se lo recibió, no dijo nada, pero ni siquiera lo abrió.
Un buen día le pedí que me lo regalara, lo metí en el estuche donde tenía otros discos y hasta ahí, me conformaba con saber que tenía algo de Madonna en mis manos.
Pero la Madonna que yo conocía era la de Like A Virgin, con esa imagen me había quedado, pasó el tiempo y el disco seguía guardado.
Para el año siguiente en una clase de inglés nos pidieron hacer una exposición sobre un artista y llevar una canción, como Ray of Light era el único disco en ese idioma que tenía a mano, fue la opción elegida. Investigué una bibliografía muy básica de Madonna, pero al terminar de exponer dos cosas se me quedaron en la cabeza: Kabbalah y Ray of Light.
A partir de ese momento comencé explorar ambas cosas, los sonidos de oriente, delineados con el toque maestro de William Orbit y La Kabbalah, cabe anotar que lo segundo era en secreto pues existían y aún prevalecen muchos prejuicios frente a esta filosofía o forma de entender el mundo, como prefiero llamarle.
Mi canción favorita del álbum aún hoy 12 años después es Drowned World/Substitute for Love – vale la pena anotar que este track no iba a ser incluido en el disco - me conecta con algo que esta fuera de mí, me infunde tranquilidad, me hace sentir que esa diva casi inalcanzable y yo tenemos en común ese deseo de seguir buscando nuestro lugar en el mundo, nuestro verdadero hogar.

ray of light fue tambien mi primer disco de madonna, al ver y escuchar ‘frozen’ quede prendado de tanto misticismo y excentricidad, hechos pop. madonna, a partir de la tierna edad de 11 años, ha cambiado mi vida.